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La Meditación No Es Crear Un Estado Especial

Entrevista a Leonor Palma para la Revista YA,

¿Qué es meditar? ¿Cómo se hace? ¿Para qué sirve? Leonor Palma medita y enseña a otros a meditar: posición, actitud, etapas, consecuencias. No por nada es instructora de meditación, fundadora del Centro Shambhala y además precursora del Rolfing, una técnica para armonizar el cuerpo que hoy combina precisamente con trabajo espiritual y mental.

Artículo original : La meditación no es crear un estado especial Por PAULA ANDRADE.

Leonor Palma, instructora de meditación y terapeuta corporal

Leonor Palma recoge de la tierra una flor maltrecha y comenta como al pasar: “Son los conejos”. En Santa Sofía de Lo Caña, donde tiene su casa, la cordillera no es meramente un marco geográfico, sino otra manera de vivir. Al aparente silencio, la brisa fresca y el vuelo de las golondrinas, se suman, claro, los conejos que comen flores y una dificultad cierta para cultivar el jardín.

Ahí es donde se empeña Leonor Palma. Todos los lunes, junto a su jardinero, siembra, abona, poda y guía sus plantas: dimorfotecas que cuelgan de la terraza, lavandas, ciruelos, nogales, cactus y otro montón de especies que colorean su pedazo de cerro. “Cuando estoy en el jardín o cuando cocino y me doy cuenta de que estoy pensando en otra cosa, vuelvo a los olores y los sabores, recupero lo que los budistas llamamos el “aquí y ahora”, explica esta mujer de 62 años, fundadora del Centro de Meditación Budista Shambhala y una de las quince instructoras de meditación que hay en el país.

– ¿A quién le recomienda meditar?

– Al que tenga interés. No me siento particularmente atraída a recoger adeptos, pero sí a contar, comunicar, compartir mi experiencia. La gente es libre de venir. Si llegan, fantástico: voy a estar feliz de compartir con ellos. Pero no puedes hacer un trabajo contigo misma tironeada por otros, tiene que partir de ti.

– ¿Cuál es el propósito final de la meditación?

– Dejar de sufrir.

A cara lavada, Leonor Palma espera en la portería de la Comunidad Ecológica Santa Sofía. Conduce rápido hasta su casa ubicada sobre los mil metros. Allí me presenta a su marido, el ceramista francés Michelle Taverne, y poco a poco comienza a desenrollar el cóctel de meditación, budismo y terapia corporal que aplica en su consulta privada.

Aunque es chilena, ha vivido buena parte de su vida en el extranjero. De hecho, está instalada en el país recién desde hace tres años. Antes estuvo yendo y viniendo entre París y Santiago, después de haber pasado varios años en el fecundo Boulder, Colorado, un pueblito donde germinaron sus vocaciones.

Cuando en 1980 aterrizó en Chile, Leonor Palma se convirtió en la primera terapeuta nacional de la técnica Rolfing. “No fue nada fácil. Me acuerdo de que algunos lo confundían con un masaje, sobre todo los hombres. Por eso socialmente prefería presentarme como ingeniero forestal”, recuerda mientras prende el segundo cigarrillo de la mañana.

En Boulder aprendió en el instituto de Ida Rolf, la bioquímica que desarrolló esta terapia corporal. Desde entonces no ha dejado de ejercer la técnica que, en buenas cuentas, consiste en reeducar y reposicionar el cuerpo y los movimientos corporales a través de la manipulación del tejido conectivo, una lámina que cubre órganos, músculos y piel.

“Mi trabajo me emociona mucho. El contacto profundo que se produce con la gente. Mujeres estresadas con el trabajo, mujeres a quienes les cuesta salir de la casa una vez que han tenido un hijo, mujeres que se dan cuenta de que no están bien emocionalmente y quieren estar mejor. Las veo cómo van cambiando. Eso nunca me ha dejado de emocionar”.

Meditar, una capacidad natural

De Boulder también trajo a Chile las enseñanzas de Chogyam Trungpa Rinpoche, un budista tibetano que salió al exilio y acabó instalado en Estados Unidos. “Una de las genialidades de Trungpa – recuerda ahora Leonor- fue que adaptó las enseñanzas budistas a nuestra manera de ser occidental, así que muchos ritos que otras tradiciones hacen en sánscrito, las hacemos en castellano o inglés”.

Llevando aún más lejos la idea de “aterrizar” las enseñanzas, Trungpa formó a profesores de budismo e instructores de meditación. Así fue como Leonor Palma se convirtió en instructora de meditación, y en 1982 fundó junto a otras personas el Centro de Meditación Budista Shambhala de Santiago, un lugar donde la espiritualidad se desarrolla por dos vías: la práctica de sentarse a meditar y el estudio de una secuencia de conocimientos académicamente ordenados.

En el mundo hay 135 centros Shambhala que toman el nombre del mítico reino de sabiduría tibetana. En Chile cuenta con 65 socios activos, que pagan cuotas y van a retiros, y otras 350 personas adscritas a su red de comunicación (www.shambhala.cl).

– ¿Cómo se explica qué es la meditación?

– Es una capacidad natural que tenemos todos los seres humanos de estar presentes y darnos cuenta de lo que nos pasa, momento a momento. Por lo tanto, la meditación no es crear un estado especial, sino darnos cuenta de cuáles son nuestras partes condicionadas y cómo las podemos ir soltando para acercarnos a una manera más entera de ser.

– ¿Qué entiende por “partes condicionadas”?

– Cada vez que se me cruza un auto, me da rabia y garabateo. Cada vez que me piden hacer algo, no lo hago a la manera que me piden, sino a la manera que yo quiero. Cada vez que me miran feo, pienso que me están criticando. Así nos construimos desde la infancia, con condicionamientos sicológicos.

– ¿Cuáles son las etapas de la meditación?

– En líneas muy generales, te diría que lo primero que pasa es que uno se da cuenta de que tiene una cabeza pensante que no para nunca. La actitud que uno toma es pelear con esa cabeza, criticarla, criticarse.

– ¿Ahí entra el instructor?

– Guiado por el instructor, el proceso empieza cuando te acercas a quién eres tú y qué es lo que te pasa de una manera abierta y cariñosa.

– ¿Una terapia sicológica no basta?

– No. Te puede ayudar a liberarte de algunos condicionamientos, pero no de todos. Todos los seres humanos tenemos el corazón despierto, poseemos la “bondad fundamental” como la llamamos en el Shambhala, que en el fondo es la capacidad para vivir de una manera más abierta, clara y cálida. Pero hay cosas, un capullo de condicionamientos, que nos impiden manifestar ese potencial. Eso quiere decir que tú construyes un mundo que puede ser como la selva amazónica o como un jardín inglés o como un jardín estilo francés. Tú eliges, pero es difícil que aceptes algo distinto. Si al que vive en un jardín inglés le pones una mariposa africana, no la quiere porque no es el mundo que él construyó. Por lo tanto, aun con una terapia, sigues siendo la misma persona que todos los días toma el mismo camino para llegar a su casa y cuando no lo consigue, por un imprevisto o cualquier cosa, se desestructura.

– ¿La idea es desestructurarse?

– La idea es estar consciente para ver ese imprevisto, observar qué te pasa con él y relacionarte de otra manera con el hecho. Es muy distinto a ir manejando, alguien me tira su auto encima y me doy cuenta de que a mí también me dan ganas de tirarle el auto encima. Pero no lo hago, no agredo al otro, sólo me observo, me hago cargo de lo que a mí me pasa y lo dejo hasta ahí.

– ¿No es peor guardar la rabia?

– Si soy capaz de sentir cómo las células de mi cuerpo transmiten la rabia, no. Si les impido a las células transmitir esa rabia, cambio de tema o niego lo que me pasa – es decir, si paras el movimiento energético de la emoción- , efectivamente puede ser peor.

– ¿A eso se refiere con el “aquí y ahora”?

– Claro. Es la capacidad de estar presente, cosa que no siempre ocurre. Uno necesita entrenamiento. A mí me pasa en los retiros. Me acuerdo claramente de un retiro de tres meses. Como al segundo mes iba caminando y sentí que estaba desnuda, que iba sin ropa. Algo había soltado. Tuve conciencia, vi mi vulnerabilidad y se fue. It’s not a big deal, ¿te fijas?

– ¿O sea que no pretende anular lo que siente?

– Las emociones son iguales que las uñas o los dientes. Son partes del ser humano. El problema es cuando dices esto es bueno y esto es malo.

La mamá de Leonor Varela

Leonor Palma es mamá de Leonor Varela, la actriz chilena que filma en Hollywood. Como cualquier mamá, no hace distingos y pide que junto con “la Leíto” se mencione también a Alejandra y Javier, sus otros dos hijos.

A ambos y a sus nietos los ve cada semana, en rutinas diseñadas expresamente para alimentar el vínculo. En cambio, a Leonor Varela la ve cuando viene a Chile o cuando – cosa rara- viaja a visitarla: “La última Navidad la pasé con ella. Conocí su nuevo departamento en Santa Mónica, a tres cuadras del mar. Fuimos a pasear al perro, me mostró donde hace gimnasia, donde toma clases de yoga, donde hace las compras, fue muy rico: hace tiempo que no estábamos las dos solas”.

Estar presente en el cuerpo

Estar presente en el cuerpo (Parte I de “Los Cuatro Fundamentos del Estar Presente) por Chögyam Trungpa Rinpoche

“Estar presente en el cuerpo tiene que ver con intentar permanecer humanos, en vez de convertirnos en un animal, en una mosca o en un ser etéreo. Consiste simplemente en intentar permanecer como un ser humano, un ser humano corriente”. Estar presente en el cuerpo, el primer fundamento del estar presente, está relacionado con la necesidad de tener una sensación de ser, de estar ahí, una sensación de arraigo.

Para empezar tenemos cierto problema con qué es lo que entendemos como cuerpo. Nos sentamos en sillas o en el suelo; comemos; dormimos; nos vestimos con ropa. Pero el cuerpo con el que nos relacionamos al transitar por todas esas actividades es algo a examinar.

Según la tradición, el cuerpo que creemos tener es lo que se conoce como cuerpo psicosomático. En gran parte se basa en proyecciones y conceptos sobre el cuerpo. Este cuerpo psicosomático contrasta con el sentido de cuerpo de una persona iluminada, que se podría llamar cuerpo-cuerpo. Esta sensación de cuerpo carece de conceptos. Es simple y directo. Existe una relación directa con la tierra.

En lo que a nosotros se refiere, realmente no tenemos una relación con la tierra. Tenemos alguna relación con el cuerpo, pero es insegura y errática. Oscilamos entre el cuerpo y algo más, las fantasías, las ideas. Parece que ésa es la situación básica en la que vivimos. Incluso aunque el cuerpo psicosomático esté constituido por proyecciones sobre el cuerpo, esas proyecciones pueden hacer de esto algo muy sólido. Esperamos ciertas cosas respecto a la existencia de este cuerpo, por consiguiente tenemos que alimentarlo, entretenerlo, lavarlo. Gracias a este cuerpo psicosomático podemos experimentar una sensación de ser, de estar ahí.

Prestar atención al cuerpo, lleva esta actividad constante de la mente imitando al cuerpo a la práctica de la meditación. La práctica de la meditación tiene que tener en cuenta que la mente se configura constantemente en una simulación del cuerpo. En consecuencia, desde tiempos de Buda, se recomienda y practica la meditación sentada, y se ha demostrado que es la mejor manera de lidiar con esta situación. La técnica básica de la meditación es trabajar con la respiración. Uno se identifica con la respiración, concretamente con la espiración. La inspiración es sólo una brecha, un espacio. Uno sólo se queda esperando durante la inspiración. De modo que uno espira y luego disuelve y entonces hay un espacio. Espirar. . . disolver . . . espacio. De esa manera se puede producir constantemente una apertura, una expansión.

Prestar atención juega un papel muy importante en esta técnica. En este caso, prestar atención significa que, cuando uno se sienta y medita, uno realmente se sienta. Uno realmente se sienta en lo que respecta al cuerpo psicosomático. Uno siente el suelo, el cuerpo, la respiración, la temperatura. Uno no intenta concretamente observar y rastrear todo lo que está ocurriendo. Uno no intenta formalizar la situación de estar sentado y convertirla en una cierta actividad especial que uno está realizando. Uno simplemente se sienta.

Y entonces uno empieza a sentir que hay cierto sentido de arraigo. No se trata concretamente de una consecuencia deliberada sino que se trata más de la fuerza del hecho de estar ahí. De modo que uno se sienta. Y respira, Uno se sienta y respira. A veces uno piensa pero todavía piensa en pensamientos de estar sentado. El cuerpo psicosomático está sentado, de manera que los pensamientos tienen el fondo plano. Prestar atención al cuerpo se relaciona con la tierra. Es una apertura que tiene una base, un fundamento. Una cualidad expandida de darse cuenta se desarrolla a través del prestar atención al cuerpo, una sentido de estar asentado y, por lo tanto, de poder afrontar la apertura.

Aceptar este estar presente exige una gran dosis de confianza. Probablemente el meditador principiante no será capaz de quedarse simplemente ahí sino que sentirá la necesidad de un cambio. Recuerdo a alguien que acababa de terminar un retiro y me dijo cómo se había sentado y había sentido su cuerpo y se había sentido arraigada, centrada. Pero luego pensó inmediatamente que debería estar hacienda algo distinto. Y empezó a contarme cómo se “había encontrado” el libro conveniente en la mano y había empezado a leer. A partir de ese momento uno carece ya de base sólida. Le empiezan a crecer alitas a nuestra mente. Prestar atención al cuerpo tiene que ver con intentar permanecer humanos, en vez de convertirnos en un animal o volar o convertirnos en un ser etéreo. Consiste simplemente en intentar permanecer como un ser humano, un ser humano corriente.

El punto de partida básico para esto es la solidez, el arraigo. Cuando uno se sienta, uno realmente se sienta. Hasta los pensamientos flotantes empiezan a sentarse en sus posaderas. No hay problemas concretos. Uno tiene una sensación de solidez y arraigo y, al mismo tiempo, una sensación de estar.

Sin este particular fundamento del estar presente, el resto de la práctica de meditación puede ser bastante fluctuante y oscilante, intentando esto o aquello. Uno puede estar constantemente de puntillas en la superficie del universo sin plantar el pie realmente en ningún sitio. Uno puede convertirse en un eterno autoestopista . De modo que con esta primera técnica uno desarrolla cierta solidez básica. Al estar presente en el cuerpo hay una cierta sensación de haber llegado a casa.

Nota de la Traducción: En esta ocasión hemos traducido Mindfulness como “Estar presente” en algunos casos y como “prestar atención” en otros entendiendo que el concepto origenal incluye ambos sentidos. Desde esa segunda acepción el título del presente artículo quedaría como Prestar atención al cuerpo (Parte I de “Los Cuatro Fundamentos del prestar Atención)”.

El criterio base ha sido la consideración de que esta última traducción pierde el sentido vital del texto original. Consideramos que el texto no habla de lo que fundamenta la atención sino de los fundamentos de un vivir en el momento presente en la cotidianeidad de nuestro devenir.

Versión Original en Inglés:

Mindfulness of Body

“Mindfulness of body has to do with trying to remain human, rather than becoming an animal or fly or etheric being. It means just trying to remain a human being, an ordinary human being.” Mindfulness of body, the first foundation of mindfulness, is connected with the need for a sense of being, a sense of groundedness.

To begin with, there is some problem about what we understand by body. We sit on chairs or on the ground; we eat; we sleep; we wear clothes. But the body we relate with in going through these activities is questionable.

According to the tradition, the body we think we have is what is known as psychosomatic body. It is largely based on projections and concepts of body. This psychosomatic body contrasts with the enlightened person’s sense of body, which might be called body-body. This sense of body is free from conceptualizations. It is just simple and straightforward. There is a direct relationship with the earth.

As for us, we do not actually have a relationship with the earth. We have some relationship with body, but it is very uncertain and erratic. We flicker back and forth between body and something else-fantasies, ideas. That seems to be our basic situation. Even though the psychosomatic body is constituted by projections of body, it can be quite solid in terms of those projections. We have expectations concerning the existence of this body, therefore we have to refuel it, entertain it, wash it. Through this psychosomatic body we are able to experience a sense of being.

Mindfulness of body brings this all-pervasive mind-imitating-body activity into the practice of meditation. The practice of meditation has to take into account that mind continually shapes itself into bodylike attitudes. Consequently, since the time of Buddha, sitting meditation has been recommended and practiced, and it has proved to be the best way of dealing with this situation. The basic technique that goes with sitting meditation is working with the breath. You identify with the breath, particularly with the out-breath. The in breath is just a gap, a space. During the in-breath you just wait. So you breathe out and then you dissolve and then there is a gap. Breathe out . . . dissolve . . . gap. An openness, an expansion, can take place constantly that way.

Mindfulness plays a very important role in this technique. In this case, mindfulness means that when you sit and meditate, you actually do sit. You actually do sit as far as the psychosomatic body is concerned. You feel the ground, body, breath, temperature. You don’t try specifically to watch and keep track of what is going on. You don’t try to formalize the sitting situation and make it into some special activity that you are performing. You just sit.

And then you begin to feel that there is some sense of groundedness. This is not particularly a product of being deliberate, but it is more the force of the actual fact of being there. So you sit. And you sit. And you breathe. And you sit and you breathe. Sometimes you think, but still you are thinking sitting thoughts. The psychosomatic body is sitting, so your thoughts have a flat bottom. Mindfulness of body is connected with the earth. It is an openness that has a base, a foundation. A quality of expansive awareness develops through mindfulness of body-a sense of being settled and of therefore being able to afford to open out.

Going along with this mindfulness requires a great deal of trust. Probably the beginning meditator will not be able simply to rest there, but will feel the need for a change. I remember someone who had just finished a retreat telling me how she had sat and felt her body and felt grounded. But then she had thought immediately how she should be doing something else. And she went on to tell me how the right book had “just jumped” into her lap, and she had started to read. At that point one doesn’t have a solid base anymore. One’s mind is beginning to grow little wings. Mindfulness of body has to do with trying to remain human, rather than becoming an animal or fly or etheric being. It means just trying to remain a human being, an ordinary human being.

The basic starting point for this is solidness, grounded-ness. When you sit, you actually sit. Even your floating thoughts begin to sit on their own bottoms. There are no particular problems. You have a sense of solidness and groundedness, and, at the same time, a sense of being.

Without this particular foundation of mindfulness, the rest of your meditation practice could be very airy-fairy-vacillating back and forth, trying this and trying that. You could be constantly tiptoeing on the surface of the universe, not actually getting a foothold anywhere. You could become an eternal hitchhiker. So with this first technique you develop some basic solidness. In mindfulness of body, there is a sense of finding some home ground.

Trabajando con la depresión matutina

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“En la tradición de Shambhala, decimos que la valentía viene del darse cuenta del miedo. Del mismo modo, cuando experimentas depresión matutina, es posible animarse. Esa situación es genuina y es bastante trabajable. Desde la depresión matutina y el terror que produce, podemos pasar inmediatamente a la bondad fundamental. Aprendemos a rechazar el terror a la depresión matutina y a pasar en el acto, a la bondad fundamental”

Capítulo extraído de Libro “Great Eastern Sun. The wisdom of Shambhala” (El Sol del Gran Este. La sabiduría de Shambhala) de Chögyam Trungpa Rinpoche, publicado en 1999 por Shambhala Boston London, páginas 26 a 36.

Traducido al español por el Comité de Traducciones del Centro Shambhala de Santiago.

Todo el proceso del aprendizaje Shambhala está conectado con el cómo manifestar de modo que podamos actuar sin engaño. Tenemos que empezar por el comienzo, llevarlo hacia la cima, por así decirlo, o comenzar desde la base hacia arriba. Se te invita a que te unas a nosotros. Como dicen, la caridad empieza por casa.

Hay muchos problemas internacionales, y en el mundo entero, el caos aparece en todo momento; lo que obviamente dista de la expresión de una sociedad despierta. En el pasado, diversas disciplinas o creencias, tales como el cristianismo, el judaísmo, el hinduismo, el Islam y el budismo, tuvieron gran dignidad. Hubo entre los antiguos, personas extraordinariamente sensatas que trabajaron para hacer que el mundo valiera la pena y su sabiduría se transmitió de generación en generación. Sin embargo, ha habido un problema de corrupción. El mundo ha sido seducido por el materialismo físico, tanto como por el psicológico, ¡y para qué hablar del materialismo espiritual! El mundo está poniéndose amargo. Nuestras medidas pueden parecer pequeñas en este momento, pero estamos tratando de endulzar el mundo. A la larga, anhelamos ofrecer algo que vaya más allá del gesto simbólico. Deseamos hacer una contribución efectiva al desarrollo de la sociedad iluminada. Eso comienza aquí mismo.

primordialdotEl punto primordial siempre está presente, es esa chispa de bondad que existe incluso antes de que pienses. Nos lo merecemos. Todos tenemos, incondicionalmente, esa posibilidad de alegría, la que no está conectada únicamente con el dolor o con el placer. Posees la capacidad de que en un segundo, sientas lo qué debes hacer. No es el resultado de tu educación; no es algo científico o lógico; simplemente captas el mensaje; luego actúas: sólo lo haces. Esa cualidad humana básica de abrirse repentinamente es la mejor parte del instinto humano. Sabes qué hacer, instantáneamente, al momento: es algo fantástico. Lo denominamos el punto o bondad fundamental e instinto incondicional. Cuando experimentas el instinto verdadero, no piensas: sólo lo sientes, al momento. La confianza básica consiste en saber que existe algo así como una chispa de bondad fundamental. Y aunque te encuentres en la peor de las peores circunstancias, aún así, esta bondad efectivamente existe.

De la confianza viene la renuncia. Renuncia es tradicionalmente un término para rechazar o abandonar algo. Pero en el uso shambhaliano, el término renuncia no significa abandonar algo como el alcohol o los cigarrillos o el sexo. La renuncia, desde esta perspectiva, está conectada con saber, o con un sentido general de discriminación. Discriminación, desde el punto de vista del diccionario, podría significar el botar algo malo y recoger algo bueno. Pero en el mundo de Shambhala, la discriminación significa ver o pensar con claridad. A lo que se reduce es a la precisión. Todo lo que no sea preciso se rechaza. Cuando hablamos del modo de vida shambhaliano o acerca de sincronizar mente y cuerpo en su conjunto, todos esos puntos están conectados con el cómo estar ahí, cómo ser precisos. A través de la disciplina y del entrenamiento, el cuerpo y la mente pueden ir embelleciéndose. Renuncia no significa que desarrolles una actitud ganadora y que critiques o rechaces a otras personas que no han practicado. Simplemente nos enorgullecemos de nuestra propia vida, de nuestra propia existencia, de nuestra chispa, brillo, intrepidez y condición de guerrero. El gozo de la bondad fundamental es la clave para todo eso.

trazopersona2Después de experimentar ese primer punto, ¿cuál es el siguiente? Lo que viene en seguida es el aprecio de ese primer buen pensamiento, al que se le llama pincelada. Saliendo del primer punto, viene el manejo del pincel, tal como cuando realmente tocas el papel con pincel y tinta. Primero, tocas el fundamento, el lienzo o papel, luego creas un trazo, una caligrafía o una pintura. El trazo de la bondad está conectado con el segundo pensamiento. Desde el primer pensamiento -el punto-, extiendes el segundo pensamiento, que surge de la gentileza. No estás tratando de luchar con tu propio mundo o de destruir algo ni estás tratando de ganar algo en términos personales. Éste es sólo el primer destello, luego surge una sensación de continuar eso.

Si eres una persona auténtica y veraz contigo misma, a medida que realizas tu pincelada, comienzas a darte cuenta de lo que es bueno y de lo que es malo para ti. Aquí nos estamos refiriendo al trabajar más profundamente con nuestro instinto básico de seres humanos, más que a operar a un nivel puramente materialista, científico o analítico. Sin embargo, no estamos diciendo que los seres humanos sean animales que necesitan ser convertidos en seres humanos. Ésa no es la idea de una sociedad iluminada. Más bien, estamos diciendo que eres tú mismo o tú misma quien está a cargo de tu existencia como ser humano y que puedes trabajar con lo que tienes. Puedes desarrollar ese sentido de instinto básico, que es puro y absolutamente inmaculado. Habrá obstáculos, preguntas, críticas, disyuntivas morales y éticas, pero puedes vencer esos obstáculos al actuar como un ser humano verdadero, que está destinado a ser bueno. Ya eres una persona digna y capaz, así es que, ¿por qué no lo haces? De eso se trata.

vasoaguaEl punto de partida, ese primer deleite, ese punto, podría ser cualquier experiencia que hayas vivido. Imagina que tienes una sed tremenda y se te ofrece un vaso de agua helada. El primer pensamiento o el punto, ocurre cuando sostienes el vaso de agua y estás a punto de beber, sabiendo que eso es lo auténtico, lo que mitigará tu sed. Entonces, con el vaso en la mano, acercas el brazo a tu boca, inclinas tu cuello, elevas el vaso y comienzas a beber. Con esta idea, la conexión, el primer deleite, el trazo consiste en que estás disfrutando de esa bondad fundamental. Por sorprendente que sea, cuando tienes mucha sed, mientras bebes un vaso de agua, tu mente está casi absolutamente sin ansiedad. Lo puedes probar tú mismo. Mientras estás bebiendo un vaso de agua no tienes pensamientos. Estás simplemente sincronizando la mente y el cuerpo, en su totalidad, al beber ese agradable y fresco vaso de agua. Ésa es la noción de la pincelada.

La pincelada es la suavidad que acompaña el aprecio por la bondad fundamental. Funciona de esa manera, como todo en la vida. La analogía más cercana que se me ocurre en este momento, es la bondad fundamental general al beber un vaso de agua helada. Quizás no sea la estación del año para decir esto, pero, estoy seguro, se lo pueden imaginar. Tienen una idea y luego continúan con ella. Cuando te involucras en ese proceso, casi no hay pensamiento. El gozo de la bondad. Bondad con la que no le causas dolor a nadie ni estás siendo indulgente contigo tampoco.

depresionVeamos ahora la segunda parte de la renuncia, ésta podría ser ligeramente dolorosa. Es una sensación de postergación, acompañada de una sensación de tristeza, hacia lo que se conoce como el mundo del sol poniente. En ese mundo no hay visión eterna, ninguna visión de futuro; y tu visión está simplemente conectada con la muerte y con el término de las cosas. Todo se oscurece. La oscuridad absoluta está a punto de llegar y ni siquiera podemos vernos unos a otros en esa profunda oscuridad sin sol. El sol poniente es la noción de depresión eterna. A veces, cuando te deprimes, cuando te sientes mal, sin ninguna razón, despiertas por la mañana y te sientes inútil, terrible. Podemos recurrir a nuestras experiencias para justificar esa sensación: me siento mal porque no tengo dinero; me siento mal, porque no tengo amigos; me siento mal, porque algo ha fallado en mi vida; me siento mal, porque no estoy a la altura del desafío de esta tarde, despedir a alguien del trabajo; me siento mal, porque me dejó mi marido.

En realidad, nuestra depresión matutina, no tiene absolutamente ninguna lógica; es la maldición del sol poniente. Sin saber cómo ni por qué, ya no te se sientes tan bien. Después, esgrimes todo tipo de explicaciones lógicas de por qué estás deprimido o deprimida. Hay una sensación de muerte. Para algunas personas esta sensación es invasiva y de atenaza más y más profundamente, llevándolas a una mentalidad suicida. El otro enfoque es reemplazar o reprimir tu depresión haciendo algo muy loco o irresponsable. Todos conocemos esta depresión fundamental.

Hacemos toda clase de cosas para evitar la depresión: como esperar en casa, cada mañana la llegada del periódico, o incluso ver Plaza Sésamo (Famoso programa infantil de los 70-80, de gran éxito en EEUU y Latinoamérica) con nuestros hijas e hijos o sin nuestros hijas e hijos. Hay montones de ayudas para olvidar la depresión, y se gastan miles de millones de dólares en esos intentos para conseguir ser personas más felices. En Inglaterra, a mucha gente le gusta llevarse el té a sus cuartos de baño, lo beben y se dan un largo baño de tina. Muchos de nosotros recurrimos a las revistas y a la comida para animarnos. Llamamos a un amigo o a una amiga para juntarnos, con la esperanza de mitigar nuestra depresión matutina, con la expectativa de conversar con alguien y arreglar una cita para almorzar. Pero ¿qué hay de la tarde? ¡Eso todavía no le hemos abordado!

maletaEs posible que quieras hacer planes por adelantado, sabiendo que quizás todos los días, al despertar, podrías deprimirte. Así es como planificas unas vacaciones para ir a esquiar, hacer surf o nadar. Necesitas tomarte unos días libres, libres de qué, eso nunca lo sabes, pero planificas el tiempo libre, diciéndote que lo pasarás bien aquí y allá. Tratas de mantener las cosas organizadas, incluso con unos pocos días de anticipación para evitar tu depresión de las mañanas. Durante tres semanas vas a ir aquí , aquí y allá, y vas a hacer esto y esto y esto otro. Te dices que no deberías deprimirte, porque hasta puedes disfrutar por adelantado lo que has planeado. De esta manera puedes seguir casi indefinidamente haciendo lo mismo.

Ésa es la idea básica del sol poniente. Se construyen hoteles para promocionarla y líneas aéreas para contenerla. Todo funciona para ayudarnos a olvidar nuestra depresión de las mañanas. Desde el punto de vista de la bondad fundamental, somos capaces de generar nuestra dignidad y bondad personales. Por lo tanto, ceder a esa mentalidad de sol poniente resulta patético y bastante triste, muy triste. Y va a hacer cada vez más triste, a medida que el tiempo pase, a menos que hagamos algo distinto que sea pertinente. Sin lugar a dudas, al mundo moderno se le ocurrirán ayudas adicionales y más sofisticadas para evadirse completamente de cualquier realidad de depresión y para garantizarnos un mundo de sol poniente en un millón por ciento. La alternativa consiste en que, habiendo experimentado el gozo de la bondad fundamental y la tristeza del mundo del sol poniente, cultivemos la renuncia real, consistente en saber qué aceptar y qué rechazar.

paredAhora, necesitamos entender otro punto de referencia, el de las tendencias habituales. Me gustaría dejar muy en claro que no estoy diciendo que nos encontramos atrapados en nuestras tendencias habituales. Cuando se es cariñoso con un perro, él siempre moverá la cola. Del mismo modo, si le decimos “hola” a alguien, él o ella, automáticamente nos sonreirá. Pero estos son reflejos más que tendencias habituales. Las tendencias habituales a las que me estoy refiriendo aquí, son las tendencias de nivel medio, las que definitivamente pueden superarse. Ya sea según la sabiduría del Buddha o según la sabiduría de Shambhala, somos básicamente buenas personas, poseemos lo que se conoce como bondad fundamental. Entonces, desarrollamos una serie de trucos y ocupaciones innecesarias. Desarrollamos truquillos para escudarnos y ocultar nuestra vergüenza o nuestro dolor o nuestra desnudez. Ésas, sí que son tendencias habituales, pero no son fundamentales. Simplemente son tendencias habituales temporales. Es como si tuvieras un edificio con bonitas, blancas y suaves paredes estucadas. Si no soportas las paredes blancas sin adornos, podrías decidir cubrirlas con un papel mural colorido para alegrarlas. Las tendencias habituales de las que hablamos aquí son como el papel mural que pusiste, pero puede quitarse. El papel no se incrusta en la pared; no echa raíces profundas en la pared. Es una capa superficial de cierto tipo, llamada “tendencias habituales” a las que, definitivamente, debe renunciarse.

Al ver la bondad fundamental en sí mismo, en sí misma y ver la tristeza que nos ofrece el sol poniente, estamos en condiciones de hacer algún tipo de sacrificio. Podemos sacar el papel mural, sacar ese enchapado. El aspecto negativo de la renuncia, por así decirlo, es lo que rechazas o evitas. En este caso, estás rechazando la auto indulgencia, la simple auto complacencia. Si la rechazas, tienes una pared estucada limpia y blanca. Lo que aceptas, en el lado positivo, es el cultivo de la auténtica condición de guerrero. En la tradición de Shambhala, decimos que la valentía viene del darse cuenta del miedo. Del mismo modo, cuando experimentas depresión matutina, es posible animarse. Esa situación es genuina y es bastante trabajable. Desde la depresión matutina y el terror que produce, podemos pasar inmediatamente a la bondad fundamental. Aprendemos a rechazar el terror a la depresión matutina y a pasar en el acto, a la bondad fundamental.

pasoEl resultado es que tienes una mejor relación con tu pareja, tu cocina está más limpia, tu agenda diaria se cumple a tiempo; y todo ello porque no tienes una lucha tremenda, incluso en lo más pequeño, en lo más mundano. Podrían pensar, ustedes, que esto es simplemente un concepto de felicidad tipo “Querida Abby” (N del T: Título de una columna periodística estadounidense en la que los lectores piden consejos) pero de hecho, estamos hablando de cómo desarrollar una sociedad iluminada. La sociedad iluminada comienza a nivel del lavaplatos, a nivel del dormitorio. De otro modo, no hay sociedad iluminada y todo es un engaño. De modo que la auténtica renuncia es saber qué aceptar y qué rechazar, y cómo salir y valorar la depresión como si fuera una escalera. Cuando colocas tu pie sobre el primer peldaño de esta frágil escalera, te preguntas si te va a sostener. Podrías caer. Pero a medida que llegas al tercer, cuarto y quinto peldaños, te das cuenta que, aunque sea tambaleante, te va a llevar hacia arriba, que el viaje vale la pena.

De esta manera puedes comenzar a trabajar con la depresión matutina incial. Primero, te preguntas si puedes o no trabajar con ella, pero una vez que has subido al menos cinco peldaños o tienes cinco pensamientos –que son extraordinariamente rápidos, de manera natural, de manera natural pensamos también, con la misma rapidez, en nuestra propia seguridad–, entonces, te das cuenta de que tu depresión matutina está bien. Puedes trabajar con ella, puedes caminar sobre ella y te llevará a la bondad fundamental. Ascender por la escalera de tu depresión matutina es la noción de la pincelada. El punto corresponde a poner el pie sobre el primer peldaño de la escalera, que es tambaleante; entonces te interrogas… luego sigues y está bien.

caminarDeberías tener un sentido de auto respeto y auto bienestar a lo largo de tu vida. Cuando caminas por la calle, no te apures. Simplemente haz un paseo agradable. Sé tu mismo, apréciate. Valora incluso tus pensamientos subconscientes. Aprecia que eres un ser humano completo. Tus brazos y tus piernas y tu cabeza no están volando en todas direcciones a causa de tus pensamientos agitados, sino que sigues siendo como un buen ser humano con tus zapatos y tu corte de pelo, quizás llevando anteojos, una corbata y chaqueta, caminando sobre la buena tierra, sobre la buena calle. Haz simplemente eso, sólo camina amablemente. Sólo hazlo. Entonces, comenzarás a sentir que estás haciendo tu trabajo real. No es siquiera un trabajo, sino que en realidad estás siendo lo que deberías ser. Después de eso, puedes aprender a comer apropiadamente, a beber apropiadamente, incluso a orinar de manera apropiada. Todo surge de esa sensación básica de ser y de sanidad. Eres de una pieza cohesionada y no un ser inconexo. Ésta es una experiencia muy común y corriente, ocurre a toda la gente constantemente, pero no la consideran como una buena señal; te limitas a pensar : “¡Oh!, olvídalo”. De acuerdo con las enseñanzas budistas, las personas siempre tienen en sí mismas ese destello de naturaleza búdica, pero no lo reconocen. Esto es lo mismo.

La sabiduría de Shambhala no es producto de un accidente. No es que alguien simplemente parezca estar haciendo lo correcto y que ahora les estamos confiando a ustedes su mensaje. Más bien, esta sabiduría tiene patrimonio y antecedentes muy valiosos. Se remonta a varios miles de años de tradición básica, desde una sociedad de gente iluminada, de grandes guerreros del pasado. Esta tradición proviene de personas de orientación shambhaliana que lo han logrado; a su vez, han sido extraordinariamente amables al permitirnos usar su sabiduría y permitirnos practicar de esta manera.

Podemos encontrar esta sabiduría incluso en medio de la peor de la peor de las situaciones . Las políticas y normas en Sudáfrica fueron terriblemente problemáticas durante muchos años. No obstante, Sudáfrica,acuñó el Krugerrand, una excelente moneda de oro. En toda situación, siempre hay cierta dignidad, cierto elemento como el oro. En este momento, el Tíbet, como país ha desaparecido. Los chinos ocuparon mi país y están torturando a mi gente. Es bastante horrendo, todo es tan malo como en Sudáfrica. Los tibetanos fuimos incapaces de evitar esa situación. Sin embrago, la sabiduría tibetana ha escapado. Ha sido llevada fuera del Tíbet. Tiene algo que decir, algo que ofrecer. Nos da dignidad como tibetanos.

Por otro lado, a pesar de que Occidente posee una tecnología tremenda, ésta viene acompañada de una enorme arrogancia. Aunque eres capaz de aterrizar en la luna, la tecnología en sí misma no es la gracia salvadora. Deberíamos apreciar las tradiciones de sabiduría básica que se han preservado. Es absolutamente maravilloso tener respeto por la sabiduría. No estás recibiendo la sabiduría de Shambhala porque te has ganado la lotería. Has llegado a esta tradición con un interés y un respeto auténticos. Esto, de ningún modo, es algo fortuito. No es por casualidad que tengas el número premiado y por eso estás aquí. No eres un ser subhumano que deambula en un paraíso perdido, tratando encontrar respuestas a tus preguntas, ni espera encontrarse súbitamente con la manera correcta de hacer las cosas.

sub_meditation

El aprendizaje de Shambhala está dirigido a educarte para ser una persona honesta, una persona genuina, no un impostor. La práctica de meditación sentada es el vehículo principal para lograrlo, de modo que me gustaría reiterar la importancia de la práctica. Cuando practicas, tomas tu asiento y tienes una noción de la respiración, sin cuestionarte ni desmoronarte en la mitad del proceso. Sólo dejas fluir la respiración. Estás sentado sobre la Tierra. Esta Tierra te merece y tú mereces esta Tierra. Éste es un punto muy importante. El concepto básico de unir el Cielo y la Tierra es que estas allí, de manera plena, personal, y auténtica.

Al practicar de esta manera, experimentamos las enseñanzas de Shambhala muy directamente. Nuestro aprecio por las enseñanzas conlleva un aprecio natural hacia el maestro. Debido al respeto por la sabiduría, podemos apreciar a su portavoz, el mayor. Mayor en este caso no se refiere a alguien que sea cronológicamente de más edad. Más bien, es alguien que ha trabajado, practicado y evaluado la sabiduría de Shambhala. Es alguien que ha sido capaz de sobrevivir en el mundo del sol poniente. De hecho, este tipo de persona es capaz de brillar y proyectar un buen mensaje que tendrá una influencia en los demás. Es bastante notable que tenga la disposición de compartir su compasión y su ilimitada bondad con otras personas. Esas personas existen, y este linaje, esta tradición guerrera, es digna de respeto.

A menudo pensamos que podemos comprar sabiduría. La gente ha gastado muchísimo dinero tratando de hacerlo, pero son incapaces de lograr algo. Es muy importante darse cuenta de que la sabiduría no puede ser comprada ni vendida, sino que tiene que ser practicada personalmente. Sólo entonces empezamos a comprender el valor de la sabiduría: no tiene precio.

Traducción al español del Comité de Traducciones del Centro Shambhala de Santiago de Chile del libro “The Great Eastern Sun, the Wisdom of Shambhala” por Chögyam Trungpa, editado por Carolyn Gimian. © 2000 de Diana J. Mukpo.
El capítulo se publicó en inglés en la revista Shambhala Sun, septiembre de 1999, Halifax, www.shambhalasun.com
Se reproduce gracias a Shambhala Publications, Inc., Boston, www.shambhala.com

La Riqueza Inherente y El Dinero en el Camino – Charla de Joanne Martin Braun

joanne-martin-braunEl día 4 de Diciembre Joanne Martin Braun ofreció una charla pública con el título “La Riqueza Inherente y el Dinero en el Camino”, con traducción de Magali Meneses. (Fotos de Ana María Milán).

[audio:http://www.shambhala.cl/wp-content/uploads/2008/12/la-riqueza-inherente-y-el-dinero-en-el-camino-con-joanne-martin-braun-4-12-2008-64kbps.mp3 |titles=La Riqueza Inherente y El Dinero en el Camino|artists=Joanne Martin Braun]
Joanne nos pidio que ofrecieramos la charla de este día a todos los visitantes de nuestra web. Esperamos que la charla les resulte inspiradora

La torta azul (por Chögyam Trungpa Rinpoche)

“Hay una dimensión nueva de sorpresa en la que nunca pensamos, ni esperamos. Nunca esperamos que el cielo caiga sobre nuestras cabezas”.

Las enseñanzas de maha ati tratan de un espacio enorme. En este caso, no es espacio como algo contrario a un límite, sino un sentido de apertura total.  Tal apertura nunca se puede cuestionar. El ati yana (1) se considera el rey de todos los yanas. De hecho, el término tradicional tibetano para este yana significa “yana imperial”. Es más imperial que región porque, aunque el rey haya conquistador su propio país, para ser emperador tiene que conquistar un montón de territorios y, además, otros continentes. Un emperador no necesita más conquistas; su gobierno va más allá de conquistar. Del mismo modo, ati se considera ”imperial” porque, desde la perspectiva del ati yoga, la disciplina hinayana se entiende discipline como espaciosidad; la disciplina mahayana se entiende como espaciosidad y también los yanas tántricos se entienden como espaciosidad.

La enseñanza o disciplina del ati yoga se define a veces como lo que trasciende la venida, lo que trasciende la ida y lo que trasciende la morada. Esta definición es algo más que el eslógan tántrico tradicional de advaita, o “no dos”. En este caso estamos viendo las cosas desde el nivel de la realidad verdadera, no desde el punto de vista del eslogan o la creencia. Las cosas son como son, muy simplemente, con extremada simplicidad. Por consiguiente, las cosas son inmutables y por consiguiente las cosas también están abiertas. La relación entre nosotros y nuestro mundo no es relación, porque tal relación o está ahí o no lo está. No podemos fabricar un concepto o idea de relación para sentirnos mejor.

Desde la perspectiva del ati, los demás yanas están intentando aliviarnos: “Si uno se siente separado, que no se preocupe. La no-dualidad es la salvación. Hay que intentar que la mente descanse en ello. Todo va a ir bien. No hay que llorar”. Como contraste, el enfoque del ati es una actitud directa y amplia de caída total, como si el cielo se hubiera vuelto una torta gigantesca y, de repente, nos cayera en la cabeza, cosa que paradójicamente crea un espacio enorme. Ése es el enfoque ati, la forma más amplia de pensar, la visión más amplia.

El budismo cuenta con cierta cantidad de escuelas, divididas básicamente en las tradiciones hinayana, mahayana y vajrayana, y hay disputas entre todas ellas. Todas hablan el lenguaje de la totalidad y cada una afirma tener la respuesta. Los hinayanistas dirían que tienen la respuesta porque conocen la realidad. Los mahayanistas diría que el bodhisattva es la mejor persona que podemos encontrar en el mundo. Los practicantes del tantra dirían que la persona más fantástica es el yogui poderoso y loco que es inconquistable y que ha logrado los siddhis y los poderes mágicos de todo tipo. Que cada uno crea lo que quiera. Vale. Pero ¿qué significan esas cosas para nosotros, personalmente, como estudiantes que quieren practicar y experimentar las enseñanzas?

El practicante de maha ati ve un mundo completamente desnudo, a nivel de la médula más que de la piel o la carne o incluso de los huesos. En los yanas inferiores desarrollamos un montón de expresiones y términos y eso nos hace sentir mejor porque tenemos mucho de qué hablar, como la compasión, la vacuidad o la sabiduría. Pero de hecho eso se convierte en una manera de evitar la realidad desnuda de la vida. Por supuesto hay calidez en el maha ati, hay apertura, hay penetración, todas esas cosas están ahí. Pero si empezamos a dividir el dharma, cortándolo en trozos pequeños, como sacaríamos filetes de solomillo, hamburguesas y costillares de una pieza de vacuno, con algunos trozos más caros que otros, entonces se comercializa el dharma. De hecho, según Vimalamitra, la razón por la que es necesario el maha ati consiste en que el dharma se ha comercializado como un trozo especialmente jugoso a lo largo de los ocho yanas inferiores. El nivel de maha ati es necesario para evitar que el dharma se empaquete y comercialice; es decir que es necesario preservar la unidad de toda la senda.

Realmente si pudiéramos hacer una reseña del ati yoga, todos los yanas están sólo creando sucesivamente juguetes más avanzados y mecanizados. Al principio, cuando es un niño es muy pequeño, le ponemos colgantes móviles para que mire, anillos para que chupe y sonajeros para que los sacuda. Luego, cuando el niño se va educando, le damos juguetes más sofisticados, “juguetes creativos” y ladrillos de colores brillantes con un armazón para que lo monte. Le proporcionamos juguetes todavía más sofisticados según el niño se va volviendo más curioso y sofisticado y su mente y cuerpo están mejor coordinados.

Por ultimo, en la edad adulta, continuamos comprando juguetes para nosotros. Cuando somos lo suficientemente mayores, podemos comprarnos toda la Encyclopedia Britannica, o un equipo estereofónico que podemos montar. Hasta podemos construirnos una casa, el juguete creativo por excelencia. O nos podemos inventar un aparato nuevo: “he diseñado un tipo nuevo de coche, un tipo nuevo de aeroplano, un tipo nuevo de submarino. Lo he construído y realmente funciona, ¿no es fantástico?”. Sentimos que nuestra capacidad mejora mucho no sólo porque podemos construir juguetes fantásticos y disfrutarlos sino porque hemos aprendido a venderlos, a comercializarlos. Cuando nos volvemos realmente sofisticados, podemos diseñar un zoo o hasta una ciudad entera y ser aceptados como gente importante en la sociedad en que vivimos. Parece fantástico, extremadamente poderoso y alentador. Pero todavía seguimos fascinados con nuestros juguetes.

Según el ati yoga, recorrer los yanas es parecido al proceso de coleccionar cada vez más juguetes. Cuanto más sofisticados y fascinados nos volvemos, más nos reducimos a nivel infantil. De algún modo no hemos llegado todavía en el nivel de maha ati si estamos aún fascinados por nuestros juguetes y ocupaciones, da igual lo amplias y expansivas que sean. A nivel de maha ati, esos truquitos que jugamos para mejorarnos o entretenernos no se consideran nada, pero al mismo tiempo son todo, mucho más amplios de lo que podíamos imaginar. Es como si, pese a construir una ciudad o un zoo, de repente todo el cielo se convirtiera en una torta gigante y nos cayera encima. Hay una dimensión nueva de sorpresa en la que nunca pensamos, ni esperamos. Nunca esperamos que el cielo caiga sobre nuestras cabezas.

Hay un cuento infantil sobre el cielo que sea cae pero no creemos realmente que pueda ocurrir. El cielo se vuelve una torta azul y nos cae en la cabeza, nadie se lo cree. Pero en la experiencia maha ati realmente ocurre. Hay una dimensión nueva de sorpresa, una dimensión lógica nueva. Es como si estuviéramos calculando con gran empeño un problema matemático en un cuaderno y , de pronto, se nos ocurre otro enfoque completamente nuevo y nos deja parados. La perspectiva se vuelve completamente distinta.

El enfoque que tenemos de la realidad y la verdad es tan pobre que no nos percatamos de que la verdad no es sólo una verdad sino toda la verdad. Puede estar en cualquier sitio, como gotas de agua, frente al agua que sale del grifo y que sólo puede beber una persona a la vez. Este enfoque limitado es un problema. Puede ser deformación cultural creer que sólo una persona puede conseguir la verdad: “Tú puedes recibir esto pero no puede nadie más”. Desde el punto de vista del ati, hay “todo el” dharma en vez de “un” dharma. Ya no sirve la idea de “uno y único”. Si la torta gigantesca nos cae en la cabeza, cae sobre todas las cabezas.

En cierto sentido es a la vez una gran broma y un gran mensaje. Uno no puede ir corriendo al vecino y decirle “me ha caído una torta pequeña en la cabeza. ¿Qué puedo hacer? Quiero lavarme la cabeza”. No hay sitio donde ir. Es una torta cósmica que cae en todas partes sobre la faz del planeta. No se puede escapar, ésa es la clave. Desde ese punto de vista, tanto el problema como la promesa son cósmicos.

Quien intente comprender lo que estoy diciendo, caben muchas posibilidades de que no capte la idea. De hecho es bastante posible que no entienda ni una palabra. Uno no lo puede imaginar ni lo más mínimo. Pero es posible que haya situaciones más allá de la lógica, más allá de nuestro sistema de pensar. No es imposible. De hecho es altamente posible.

Los primeros yanas consisten en quitarnos la alfombra bajo los pies, cosa bastante comprensible. Si el casero nos echa del apartamento, obviamente nos quita la alfombra bajo los pies. Eso es trabajable y podemos seguir relacionándonos con el mundo. Pero en el ati estamos hablando del cielo que se cae sobre nosotros. Nadie piensa en esa posibilidad. Es un enfoque completamente diferente. Nadie se imagina una casera o casero que nos juegue esa pasada.

En el maha ati no estamos hablando de ganar o perder terreno, o de cómo asentarnos y encontrar lo que tenemos que hacer. En cambio estamos hablando de cómo podemos desarrollar espacio sobre la cabeza. Lo importante es el espacio sobre la cabeza o el espacio sobre nosotros. Estamos interesados en cómo el espacio podría proporcionarnos una relación con la realidad, con el mundo.

(1) yana: lit. “vehículo”; etapas de la senda budista, nueve en total según el sistema maha ati, en el que el último es el maha ati.

Esta enseñanza se ha adaptado de las conferencias que dió Chögyam Trungpa Rinpoche sobre el tantra en el Instituto Naropa (hoy Universidad Naropa) en 1974, y está publicada en “Journey Without Goal” de Shambhala Publications, sin traducir al español.

De The Essential Chögyam Trungpa, editado por Carolyn Gimian. Está publicado en español, con el título “Enseñanzas esenciales”, publicado por Editorial. La Llave, Vitoria 200, ISBN 84-9549630-5
© 1999 by Diana J. Mukpo.
Extracto publicado en la revista Shambhala Sun, septiembre 1998, Halifax, www.shambhalasun.com
Reproducido de acuerdo con Shambhala Publications, Inc., Boston, www.shambhala.com

El Gozo de Ser Guerrero

Cuando hablamos de ausencia de miedo, estamos describiendo un estado de ser positivo de deleite y alegría, de ojos brillantes y buena postura. Este estado de ser no depende de ninguna circunstancia externa. Si no pagas la cuenta de la electricidad, podrías no tener agua caliente en tu casa. La casa en la que vives puede que no esté bien aislada. Si no tienes cañerías internas, tendrías que usar una construcción anexa. Millones de personas en el mundo viven así. Si puedes elevar tu postura buena de cabeza y hombros, entonces, a pesar de tu situación vital, sentirás una sensación de gozo. Y no es un ningún tipo de gozo barato. Es dignidad individual. Esta experiencia de gozo y salud incondicionada, es la virtud básica que proviene de ser lo que eres, ahora mismo. Tienes que experimentar de manera personal esta salud y bondad naturales.

Cuando practicas meditación, eso lleva al comienzo del comienzo de esta experiencia. Entonces, cuando dejas la sala de meditación y sales y te relacionas con el resto de la realidad, encontrarás qué tipo de gozo es necesario y qué tipo de gozo es prescindible. La experiencia del gozo puede ser una experiencia momentánea, o podría durar un largo rato. En cualquier caso, este gozo es un abridor de ojos. Ya no te avergüenzas de mirar el mundo. Encuentras que es siempre necesario el gozo de ser guerrero.

Del manuscrito CONQUISTANDO EL MIEDO: EL CORAZÓN DEL SHAMBHALA, próxima aparición en Shambhala Publications en el 2009.

Cita Original en Inglés

THE JOY OF WARRIORSHIP

When we speak of fearlessness, we are describing a positive state of being full of delight and cheerfulness, with sparkling eyes and good posture. This state of being is not dependent on any external circumstance. If you can’t pay the electric bill, you might not have hot water in your house. The building you live in may not be well insulated. If you don’t have indoor plumbing, you may have to use an outhouse. Millions of people in the world live this way. If you can raise your good posture of head and shoulders, then regardless of your living situation, you will feel a sense of joy. It’s not any kind of cheap joy. It’s individual dignity. This experience of joy and unconditional healthiness is the basic virtue that comes from being what we are, right now. You have to experience this natural healthiness and goodness personally.

When you practice meditation, that brings the beginning of the beginning of this experience. Then, when you leave the meditation hall and go out and relate with the rest of reality, you will find out what kind of joy is needed and what kind of joy is expendable. The experience of joy may be a momentary experience, or it could last a long time. In any case, this joy is an eye opener. You are no longer shy of seeing the world. You find that the joy of warriorship is always needed.

From the manuscript of CONQUERING FEAR: THE HEART OF SHAMBHALA. Forthcoming from Shambhala Publications in 2009.

Invitación a Todos los Practicantes

El camino de la meditación es un camino personal, aún así es muy probable que en cualquiera de sus etapas, ya sea, al principio, al medio o al final, surjan todo tipo de dudas.

Algunas de estas dudas pueden ser vistas como triviales, ¿necesito un cojín en mi casa para poder meditar?, ¿debo meditar con luz?, o incluso, ¿qué hora es la más recomendable para meditar?… también es muy común que surjan dudas de tipo “técnico”… ¿cuál es la importancia de la postura física en la meditación?, ¿qué es el rótulo? o ¿cómo debo trabajar con la respiración, el surgimiento de las emociones, las percepciones sensoriales, o los dolores físicos?.

Incluso, puede suceder que obstáculos o inquietudes personales más profundas comiencen a
aparecer en este proceso y necesitemos compartirlas.

Como telas de cebolla, que delicadamente sacamos una tras otra, la experiencia se profundiza más
y más, y las dudas y preguntas se multiplican, se hacen más profundas o espirituales, a veces,
relacionándose con la manera de vivir nuestra vida y nuestras relaciones con el mundo… de hecho,
los practicantes más experimentados tienen la experiencia de estar partiendo una y otra vez en
este insondable camino llamado, “meditación”.

Es por esta razón que, particularmente, en el camino Budista Shambhala, se ha promovido a través
del tiempo, la relación directa entre el practicante y un Instructor de Meditación.

El Instructor de Meditación es un practicante que ha pasado por distintas etapas de aprendizaje,
ha estudiado las enseñanzas y se ha comprometido a abrir su corazón a quienes le quieran
compartir sus experiencias de práctica.

En nuestra comunidad, contamos con un grupo de Instructores que, como amigos espirituales,
quieren ponerse a tu disposición para acompañarte y compartir sus conocimientos.

Teniendo en cuenta lo anterior, los queremos invitar, incluidos quienes estén recibiendo su Primera
Instrucción, a que escojan un Instructor de Meditación del listado publicado en el diario mural, y le
soliciten una entrevista con el objeto de iniciar una relación de acompañamiento mutuo a lo largo
del camino.

¡Les recomendamos con ahínco, animarse a aprovechar esta oportunidad y profundizar en esta
tradición!

En la Visión del Sol del Gran Este. Cordialmente,


Centro de Meditación Budista Shambhala
Instructores de Meditación

Compasión Idiota por Pema Chödron


Estudiante: Me interesa la idea de compasión idiota que aparece en el libro de Ken McLeod “Despierta a tu Vida”, y sentir compasión por alguien que te esta haciendo daño o de quien debieras separarte. ¿Como se hace la diferencia entre la compasión y la necesidad de apartarse de una situación dañina?

Pema Chödron: Compasión idiota es una gran expresión, que fue acuñada originalmente por Trungpa Rimpoche. Se refiere a algo que hacemos mucho y llamamos compasión. En alguna manera es lo que se conoce como ser permisivo. Es la tendencia general a darle a la gente lo que ellos quieren porque no puedes tolerar verlos sufrir. Básicamente, no les estas dando lo que necesitan. Estas tratando de huir de la sensación de no puedo verlos sufrir. En otras palabras, lo estas haciendo para ti, no para ellos.

Cuando ves claramente, el fijar límites apropiados y todo eso, sabes que si alguien es violento y demuestra violencia hacia ti—usando esto como ejemplo—lo compasivo no es dejar que eso pase, permitiendo que alguien pueda seguir alimentando su violencia y agresión. Así es que por supuesto que se van a revolver y también se enfadarán mucho. Y Por supuesto, se te va hacer muy difícil seguir el proceso de dejar la situación. Pero eso es lo compasivo.

Es lo compasivo para ti también, pues tu eres parte de esa dinámica, antes siempre te quedabas. Y ahora vas hacer un cosa que te asusta, muy distinta, que te deja sin piso. Pero es lo más compasivo para ti, en vez de quedarte en una relación degradante, destructiva y abusiva.

Y es lo más compasivo para ellos también. Ciertamente no te darán gracias, y ciertamente no quedarán contentos. Pasaran por mucho. Pero si va haber oportunidad de que ellos despierten o que trabajen sobre su lado del problema; su comportamiento abusivo o lo que sea, esta es la única oportunidad; que tu actualmente pongas un límite y salgas de allí.

Conocemos muchas historias de personas que han tocado este fondo, donde los que ellos aman ha dejado de darles compasión equivocada y simplemente se han ido. Eso a veces despierta a una persona, y empiezan hacer lo que necesitan hacer.

Traducción Revisada de “Compasión Idiota”.
Original “Idiot Compassion”

Mensaje al Mandala Shambhala

Este es un tiempo muy difícil. Los trastornos en el mundo financiero están causando una angustia generalizada, tal como son los miedos al cambio climático, intensificados con la polarización política y la creciente agresión. Es lo que en las enseñanzas Shambhala llamamos una era oscura. Experimentamos la oscuridad como confusión, falta de alegría, y falta de propósito.

Fue para tiempos como estos que el Buddha le entregó a Dawa Sango, el primer soberano de Shambhala,  las enseñanzas sobre sociedad iluminada. En la actualidad, la verdad de esas enseñanzas es muy evidente. Para que una sociedad sea verdaderamente armoniosa, ésta no puede basarse en la codicia y la ira. Cuando comprendemos esto, vemos que lo que sucede alrededor nuestro es provocado, literalmente, por la ausencia de la visión Shambhala.

Ennoblecer nuestras mentes e incrementar nuestra energía vital comienza con esa visión. Así es que les estoy pidiendo a todos ustedes, como ciudadanos de Shambhala, que se pongan de pié para este momento.

Primero, lleven estas preciosas enseñanzas al corazón y practíquenlas. Eso incluye meditar por un corto período de tiempo cada día para estabilizar sus mentes y generar compasión. Contemplen su inquebrantable conexión kármica con el linaje Shambhala y reflexionen sobre sus naturalezas como el profundo, brillante Rigden.
 
Segundo, vean el miedo por lo que realmente es: una falta de confianza en su ser genuino, que de manera natural irradia compasión y amabilidad. Lleven esta visión a lo que es más importante en esta vida y las vidas futuras: hacerse más fuertes y más realizados para poder ayudar a los otros. Cuídense, pero no se escondan tras la falsa seguridad de la auto protección. Desde la base de la bondad fundamental, abran sus corazones y sirvan a los demás.

Tercero, sean generosos. Este no es el momento para cerrarse o aferrarse, sino que para ofrecer desde el manantial de la generosidad. Sean generosos con aquellos que aman, pero también con aquellos con los cuales tienden a culpar o les desagradan. Sean generosos también dentro del mandala, que necesita de su apoyo más que nunca para proclamar la gloria de Shambhala.

Practicar, servir y dar: este es el camino del guerrero bodhisattva. Es trascendental y directo. Cuando orientamos nuestras mentes en esa dirección, creamos un ambiente sustentable. La riqueza que genera es inagotable.

Los amo y estoy con ustedes mientras recorremos juntos este dorado camino.

 El Sakyong, Jamgön Mipham Rinpoche